Soñé del único modo en el que se puede soñar.
Soñé con tus ventanas, luchando contra el viento, y rozé tus pestañas con mi boca, y hasta el cielo.
Y reí, y lloré, y te pedí a gritos que me dejases entrar en la armadura de tu risa, y en el blanco de tus dientes, y en el azul de tus pupilas.
Adiviné por un segundo a qué saben tus besos y por qué quema tu mirar.
Y no me olvido del tintineo de tus pies, yo agarrada a ti, y alejados del mundo respirar pegados, que no nos separe el viento.
Soñé con tus ventanas, luchando contra el viento, y rozé tus pestañas con mi boca, y hasta el cielo.
Y reí, y lloré, y te pedí a gritos que me dejases entrar en la armadura de tu risa, y en el blanco de tus dientes, y en el azul de tus pupilas.
Adiviné por un segundo a qué saben tus besos y por qué quema tu mirar.
Y no me olvido del tintineo de tus pies, yo agarrada a ti, y alejados del mundo respirar pegados, que no nos separe el viento.
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